La brisa marina se ha llevado el polvo en suspensión y el humo acre de los arcabuces.
El calor asfixiante, sin embargo, no se bate en retirada. Muchos de los recreadores han vuelto a sus ciudades de origen y los locales se han refugiado en el interior de sus casas.
Una vez más, a pesar de todos los impedimentos, la pasión y el esfuerzo han dado sus frutos.
Quiero dar las gracias a Domingo Lopez y al Centro Virgitano de Estudios Históricos por la tarea de titanes que han llevado a cabo. Su excelente labor ha puesto a Berja en el mapa de las recreaciones.
Espero que en la próxima edición participen todavía más nobles damas y caballeros recreadores.
Muchas gracias, y a por la segunda recreación de la batalla de Berja.